BIOGRAFÍA VII







MOZART, LA MÚSICA Y LA MASONERÍA


Por Carlos Pereira Martínez.


"Parece que Mozart, (por otra parte persona de fe católica, para la que compuso algunas de las más extraordinarias composiciones religiosas), solicitó ingresar en la francmasonería por medio del barón Otto Freiherr von Gemmingen-Hornberg, maestre de la logia "Zur Wohltataigkeit" (“De la Caridad”). Fué iniciado como aprendiz masón el 14 de diciembre de 1784 en la logia "Zur gekronten Hoffnung" ("La Esperanza Coronada") de Viena. Unos meses después, con motivo del pase a 2º grado (“compañero”) de su padre, Leopold Mozart, el 16 de abril de 1785, compuso su hemosa composición "Gesellenreise" ("El viaje del compañero"). Y el 22 de abril de 1785, Mozart y su padre fueron exaltados, en la misma ceremonia, al grado de Maestro Masón. Dos días después de este acto Mozart y su padre acudieron a una recepción con
honores al Gran Maestro, el célebre botánico Ignaz Born, en la logia "Zur gerkronten Hoffnung". Con motivo de tal visita Mozart presentó su nueva cantata "Die  Mauererfreude" (K. 471). A la mañana siguiente, Leopold partió hacia Salzburgo. Nunca volvería a ver a su hijo. Pero las relaciones de Mozart con la institución francmasónica venían de antiguo: teniendo sólo 11 años puso música a un poema masónico, "An die Freude", enviando la composición, como obsequio, al doctor Joseph Wolf, que lo había curado de la viruela. A los 16 compuso una aria inspirada por las frases del himno ritual "O Heiliges Band". Un año después, el escritor Gebler le encargó la composición de la
música incidental del drama de inspiración masónica "Thamos, Rey de Egipto" (K.345), que revisaría el mismo Mozart en 1779.

En las composiciones masónicas de Mozart, algo más de 20, se distinguen tres temáticas: la música compuesta para diversos ritos de logia; otra, para entretenimiento de actividades promovidas por la masonería, como conciertos de caridad; por último, otras obras de temática francmasónica que no estaban escritas inicialmente para ser ejecutadas en las logias (algunas de ellas realizadas cuando aún no era masón) pero que luego adaptó para su logia.

Estas serían las composiciones:

-Ópera “La Flauta Mágica” (K. 620), con libreto del también masón Emmanuel Schikaneder. La obra másonica por excelencia de Mozart.

-Salmo 129 "De Profundis Clamavi" (K 93), compuesto en Salzburgo hacia 1771 y adaptada para los francmasones posteriormente por Mozart.

-Canción “O Heiliges Band” (K. 148).

-Gradual Ad Festum "Sancta Maria, Mater Dei" (K. 273), agregada como canon de la logia, en 1777.

-Adagio Canónico para instrumentos de viento (K. 410), para procesiones
rituales en logia.

-Adagio para instrumentos de viento (K. 411), para entrada en la logia, de 1784.

-Cantata "Dir, Seele Ses Weltalls," ("A ti, alma del Universo, oh Sol") (K. 429)para celebraciones en público.

-Canción "Gesellenreise: Die Ihr Einem Neuen Grade" ("El viaje del compañero") (K. 468).

-Cantata "Die Maurerfreude" (K. 471) (compuesta en abril de 1785 en honor del Gran Maestre Ignaz Born).

-"Maurerische Trauermusik" ("Música para un Funeral Masónico") (K. 477)
 -Canción "Zerflieszet Heut, Geliebte Bruder" (K. 483), para la apertura de la logia, en este caso de su nueva logia, luego de la reorganización ordenada por el emperador José II, "La Nueva Esperanza Coronada". Compuesta en 1786.

-Canción "Ihr Unsre Neuen Leiter" (K. 484), para clausura de la logia (para la misma logia que acabamos de citar). Compuesta en 1786.

-Adagio y Fuga en Do menor ( K. 546).

-Adagio y Rondó para flauta, oboe, viola, violonchelo y celesta (K. 617).

-Motete “Ave Verum Corpus” (K. 618).

-Cantata "Die Ihr Des Unermesslichen Weltalls Schopfer Ehrt" ("Vosotros que honráis al Creador del Universo infinito") (K. 619), dirigida a la juventud alemana.

-Cantata "Kleine Freimaurerkantate" ("Pequeña Cantata masónica") (K. 623), para su logia "Hoffnung". Fué su obra póstuma.

-Canción "Enlacemos nuestras manos" (K. 623a), para la constitución de la llamada "cadena de unión".

Según documentos de la citada logia, Mozart escribió en 1785 la música de dos canciones más: "Des Todes Werk" ("Labor de la muerte") y "Vollbracht ist die Arbeit der Meister" ("El trabajo del maestro se consumó"), pero no se han encontrado las partituras.

Compuso también el Concierto para piano (K 482), para la logia "Hoffnung", estrenado el 15 de diciembre de 1785 e igualmente hay una profunda evocación masónica en su Sinfonía nº 39 (K. 543)." 


Pintura que representa el interior de lo que se piensa que es la casa de campo de Nueva Esperanza Coronada (Zur Neugekrönten Hoffnung) en Viena. Se cree que Wolfgang Amadeus Mozart está representado en el extremo derecho, sentado al lado de su amigo Emanuel Schikaneder. Pintura al óleo (1782).


En 1786, Wolfgang Amadeus Mozart fue probablemente el más experimentado y consumado músico de 30 años de edad que el mundo haya visto, con decenas de sinfonías, conciertos, sonatas, obras de cámara y las masas ya detrás de él. También contaba con 18 óperas en su haber. Durante los últimos cinco años de su vida, Mozart compuso cuatro óperas que se encuentran entre las más importantes y populares en el repertorio mundial. Este período notablemente productivo de éxito creativo, crítico y popular de Mozart comenzó con Le nozze di Figaro (Las bodas de Fígaro), que tuvo su estreno mundial en Viena, Austria, el 1 de mayo de 1786.

Figaro fue la primera colaboración entre Mozart y el libretista Lorenzo da Ponte, la obra fue censurada en Francia por la preocupación acerca de su "subversiva" trama, que representa los esfuerzos de un noble español, el Conde Almaviva, para seducir a Suzanne, una criada hermosa y joven de su esposa, sólo para ser frustrado y humillado por su esposa, la condesa Rosina, trabajando en conjunto con el sirviente del Conde, Fígaro, quien también es novio de Suzanne. Para la nobleza francesa de la época, Figaro fue vista como una condonación de los conflictos de clase, pero Mozart y Lorenzo da Ponte lograron disipar cualquier preocupación por parte de su patrón, el emperador José II de Habsburgo, al transformar la historia en una comedia ligera.



José II de Habsburgo  


La combinación del libreto de Da Ponte y la partitura de Mozart hizo de Le nozze di Figaro un éxito y dio lugar a dos nuevas colaboraciones triunfantes: Don Giovanni y Cosi fan tutte.  Hubo cinco funciones durante el estreno de Fígaro en ese día en 1786, y siete durante su segunda presentación una semana más tarde.



Lorenzo Da Ponte


Personaje
Reparto el 1 de Mayo de 1786
Director: 
Wolfgang Amadeus Mozart
Conde de Almaviva (aristócrata sevillano)
Condesa Rosinna de Almaviva (esposa del Conde)
Susanna (doncella de la Condesa y prometida de Fígaro)
Fígaro (criado del Conde)
Cherubino (paje del Conde)
Marcellina (criada de la Condesa)
Don Bartolo (médico y abogado)
Don Basilio (profesor de música)
Don Curzio (notario)
Antonio (jardinero)
Barbarina (hija de Antonio)
Ciudadanos, vendedores, sirvientes, etc.





Le nozze di Figaro, Obertura (1786).




Le Nozze di Figaro: Acto I, Escena 1



El 16 de octubre de 1786, Constanza da a luz su tercer hijo, Johann Thomas Leopold, y en noviembre, Mozart escribe a su padre contándole su proyecto de viaje y pidiéndole que se quede con sus dos nietos, Carl y el recién nacido Leopold. Él sabe que tiene en casa al hijo de Nannerl, y supone que aceptará a los suyos; sin embargo, la negativa es rotunda y sin explicaciones. A su hija sí le explica todo lo que piensa de ese viaje: que es una idea peregrina que podía acabar, si alguno de los dos moría o se establecieran en Inglaterra, con que él, a sus años, tuviera que ir detrás del matrimonio o del que quedara con los críos y las facturas. 

Los amigos ingleses de Mozart hacen un viaje a Salzburgo para convencer a Leopoldo de que todo aquello no era un capricho, pero no logran hacerle cambiar de actitud. Mientras tanto, el recién nacido Johann Thomas muere antes de cumplir el mes de edad. Unas semanas después, Mozart recibe una invitación de la orquesta y de un grupo de aficionados de Praga para que vaya a disfrutar del éxito que allí está obteniendo Las bodas de Fígaro. 


El 8 de enero de 1787 sale con Constanza hacia la capital bohemia, donde el día 17 pudo ver su ópera y recibir el aplauso del público. Tres días después dirigió él mismo la representación. El éxito de Bodas en Praga fue mucho mayor que el de Viena, se representó casi sin interrupción durante todo el invierno y llegó a ser tan popular que se hicieron arreglos para piano y para instrumentos de viento y de cuerda.



En todas partes se tocaba Fígaro y se bailaba con Fígaro, y los acordeonistas de las cervecerías no tenían más que tocar el «Nonpiú andrai» para asegurarse el entusiasmo de la clientela.



Además, Mozart dio un concierto igualmente triunfal. Antes de emprender este viaje, había acabado el concierto de piano n.° 25 (K 503) y la sinfonía n.° 38 «Praga» (K 504). Es seguro que en esa ocasión se tocó la sinfonía y hay que suponer que él mismo interpretara el concierto, porque como remate tuvo que improvisar al piano «por espacio de una buena media hora». El colofón fue el grito que surgió de la platea: «¡Fígaro!»; y la respuesta de Mozart, unas variaciones sobre el tema que ya conocía toda Praga. 



La sinfonía se abre con una introducción lenta y carece de minuete. Más allá de toda intención clasificatoria, la Sinfonía «Praga», barruntando las sombras de Don Giovanni, nos coloca en la etapa final de la creación sinfónica mozartiana.



El concierto n.° 25, es una obra singular; se ha dicho que es un concierto «serio» en términos operísticos, carente de la magia «teatral» de los precedentes, e injustamente valorado por esa razón, aunque su gran condensación temática compense con creces ese cambio de humor, que no es, por supuesto, una carencia.



La recaudación del concierto estuvo en consonancia con el entusiasmo del público, casi mil florines de oro. Sin embargo, lo más importante de ese viaje fue sin duda el contrato que firmó para componer una nueva ópera que se representaría la próxima temporada por los acostumbrados honorarios de cien ducados.


De vuelta ya en Viena, recibe la noticia del mal estado de salud de su padre. Leopoldo había escrito a su hija: «El final de mis sesenta y siete años, y el comienzo de los sesenta y ocho ha traído a mi cuerpo un gran cambio»; ahora, según sus palabras, sólo queda ir echando remiendos. Wolfgang le escribe una carta llena de buenos deseos y de consuelos. 

El 28 de mayo muere Leopold Mozart refugiado en el círculo doméstico de su hija casada, distante y algo resentido de todo el camino que su hijo ha recorrido para alejarse de su autoridad paterna y de esa otra dependencia que él siempre aceptó: la servidumbre del músico. Mozart, que ha compuesto un poco antes dos auténticas obras maestras de la música de cámara, los quintetos para dos violas (K 515 y 516), con los que desde luego no pretende ganarse de nuevo a ese público que le ha abandonado, se entretiene en componer Una broma musical (K 522) que es la parodia de la mediocridad, una burla a los malos músicos. 

Leopoldo Mozart, el hombre del buen sentido y de la cordura, el que siempre aconsejó a su hijo cómo había de llevar sus negocios, no compuso más que «paseos en trineo», «bodas rústicas» y «divertimentos militares»; ni por un momento se nos ocurre pensar, sin embargo, en una venganza, su hijo no se burla de esas pequeñas obras ahora, quizás en esa «broma» Mozart recordaba a su padre cuando juntos, hablando de música y de músicos, no dejaban títere con cabeza.


El 29 de octubre de 1787, su magistral ópera "Don Juan": la obertura de esta obra fue escrita en unas cuantas horas de la noche del 28 al 29 de octubre. Se relata, acerca del particular, que Mozart, agasajado hasta lo inaudito por los habitantes de Praga, no se daba reposo para gozar de la obertura, asistía a una reunión y se entregaba al baile con el entusiasmo delirante que le causaba la danza. El empresario, inquieto hasta el extremo, se acercaba a él para recordarle que la obertura no estaba escrita, a lo cual Mozart contestaba, señalándose la frente y evadiendo su requerimiento: "¡No se preocupe, aquí la tengo!"... Pero a la tercera vez que recibió esta contestación, alcanzó a replicar, cuando ya eran cerca de las once de la noche: "¡Sí, mi querido Mozart, pero los músicos no van a leer allí!". Entonces Wolfgang dando un suspiro de tristeza, abandonó el salón para dedicarse a escribir. Llamó a su esposa y le pidió que le preparase una jarra de café, al mismo tiempo que le decía: "¡Mi pequeña Stanzi, no dejes que me duerma!"... Pero cerca de las cinco de la mañana, el cansancio lo vencía, por lo que le suplicó a su mujer "¡Un cuarto de hora nada más, un cuarto de hora déjame dormir!"... Accedió Constanza, pero ella misma relataba después: "transcurrido el cuarto de hora, reposaba tan profundamente que no tuve ánimo para levantarlo". Cerca de las ocho de la mañana la partitura estaba terminada, pero aún faltaba sacar las copias para cada instrumento. La función estaba anunciada para las siete de la noche: el teatro estaba lleno a reventar, pero no había indicios de que la representación se iniciara. Una hora después de la hora prevista, el mozo distribuía las partes en los atriles de la orquesta y los músicos salieron a ocupar su lugar. Entre bastidores, Mozart, nervioso y acongojado se paseaba de uno a otro lado. Cuando salió a dirigir la obertura sudaba copiosamente: los músicos tenían que leer a primera vista las partes de una obra que nunca se había oído antes. Y cuando terminó la ejecución, el público aplaudió delirantemente, uniendo a su manifestación de aprobación los gritos de: "¡Bravo!... ¡Viva el Maestro!..." En cuanto tuvo oportunidad el empresario se acercó a Mozart y le preguntó: "Y bien, ¿cómo salió la obertura?..." A lo que Mozart le contestó: "Unas cuantas notas equivocadas por el copista... pero en general muy bien". En ese mismo año, 1787, recibió Mozart el nombramiento de compositor de la corte, con un sueldo de 800 florines anuales, con los cuales no alcanzó a remediar su pobreza. Viene para el compositor una etapa en la que se dedica con ahínco a la música instrumental: sus mejores sinfonías se producen en este tiempo. Efectúa algunos viajes, recibiendo en Berlín tentadoras ofertas que rechaza con un sentimiento de lealtad y de cariño para su emperador.  




2 comentarios:

  1. En este mes tan hermoso te deseo mucho amor
    Y abundante paz muy dentro de tu corazón.
    Un abrazo cálido !!!
    De Tu amiga
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           ▼VICTORIA
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    1. ¡Muchas gracias Victoria!. Te deseo que pases la mejor de las navidades posibles. Abrazos.

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