BIOGRAFÍA IV







Jerónimo de Colloredo-Mannsfeld (1772-1803) fue el último príncipe-arzobispo de Salzburgo. Además de pasar a la historia como mecenas de Mozart, el arzobispo convirtió a Salzburgo en centro de la Ilustración tardía. Se realizó una reforma educativa siguiendo el modelo austriaco, y numerosos científicos y artistas recabaron en Salzburgo. Mozart estuvo gravemente enfermo a principios de año, y durante tres meses no compuso nada. Hasta la primavera, que entonces desplegó una intensa productividad. En el verano de 1773 el arzobispo se marcha de Salzburgo y a sus músicos les da permiso para hacer lo mismo, entonces padre e hijo viajan a Viena. A finales de verano, Mozart compuso seis cuartetos de cuerda claramente inspirados en las obras de Haydn y Gassmann, ya que entra en contacto en Viena con un nuevo movimiento intelectual llamado Sturm und Drang que buscaba lograr en el campo de las Artes, una expresión poderosa cándida y de sentimientos no convencionales. Y las nuevas sinfonías de Joseph Haydn y Florian Gassmann representaban la expresión musical de este movimiento artístico prerromántico. Desde el 26 de septiembre de 1773 hasta el 6 de diciembre de 1774, Mozart no se movió de Salzburgo. Trabajaba constantemente en sonatas religiosas por encargo del Arzobispo. También trabajo en Sinfonías y en un grupo de sonatas para piano K. 279 a 283. A finales de aquel año, recibe con agrado el encargo de componer una opera cómica por encargo de Maximiliano III de Baviera, para estrenarse durante el carnaval. La finta Giardiniera se estrena con gran éxito en enero de 1775. Pero a pesar de que a la corte de Maximiliano le gustó la Opera, había dudas sobre si el niño prodigio acabaría convirtiéndose realmente en un gran compositor. Tanto es así, que no les ofrecieron a Leopold y a Wolfgang la oferta de unirse al estamento musical de Múnich, Pero de habérselo ofrecido, habrían aceptado de buen grado. Regresan a Salzburgo el 7 de marzo de 1775, y Wolfgang no volverá a dejar la ciudad hasta que en en septiembre de 1777 presente en plena rebeldía su dimisión al Arzobispo. En todo este tiempo, la libertad de creación del genio se ve coartada por su patrón, a pesar de que fue confirmado por este como Maestro de conciertos, y le pagaba un modesto sueldo.

Jerónimo de Colloredo-Mannsfeld


























Pero la obligación principal de Mozart en esta época era la de escribir sonatas para la Iglesia. Para colmo, la oportunidad de Mozart de escribir Operas, que era realmente lo que quería, desaparece cuando el gobernador decide cerrar el teatro estatal a partir de septiembre de 1775. Hecho que por otra parte causó gran revuelo popular, pues fue una medida rechazada por el pueblo. Su gobernador esgrimió razones económicas para llevar a cabo esta medida. Llego un momento en el que Mozart se siente esclavizado por el Arzobispo, hasta romper relaciones con él. Durante esta etapa compondrá las siguientes obras:

en 1775, los cinco conciertos de Violín. Tres misas cortas en 1776. Y la gran serenata Haffner K. 250 también en ese año. Le escribe al que había sido su profesor, el Padre Martini, una carta en el mes de septiembre. 


El Padre Martini

En la misiva, se hace patente el desánimo y la desilusión por la que atravesaba el músico en aquella época. Le explica que en Salzburgo no se valora mucho la música, que su padre Leopold está muy desanimado tras 36 años de trabajo duro y mal retribuido, y que él cada vez toca menos música.



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